04/02/2026
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Un fatal siniestro vial ocurrido en la Ruta Interbalnearia 11 pone de manifiesto, una vez más, la importancia crítica de la responsabilidad individual y el cumplimiento estricto de las normas de seguridad al volante. El hecho se produjo cuando un hombre, que se trasladaba hacia la costa atlántica con motivo de los festejos de fin de año, perdió el control de su vehículo y volcó sobre la banquina, resultando en su fallecimiento inmediato. Según los informes preliminares, el desencadenante habría sido una distracción evitable: el conductor intentó recibir un mate mientras el rodado estaba en movimiento.

La distracción como factor de riesgo fatal

El incidente tuvo lugar a la altura del kilómetro 278, en jurisdicción de General Lavalle. De acuerdo con las pericias de la Policía de Seguridad Vial, el conductor viajaba acompañado por familiares cuando ocurrió la maniobra que derivó en la tragedia. Al desviar la atención del camino y soltar momentáneamente el control del volante para tomar la infusión, el automóvil mordió la banquina. El intento de corrección brusca provocó que el vehículo diera varios tumbos, terminando en la zona de préstamo de la autovía.

Pese a la rápida llegada de los servicios de emergencia y del cuerpo de Bomberos Voluntarios, las lesiones sufridas por el hombre fueron letales. Los demás ocupantes resultaron con heridas de diversa consideración, pero se encuentran fuera de peligro tras ser asistidos en centros de salud locales. Este suceso resalta el peligro extremo que representan las conductas negligentes dentro del habitáculo. Las autoridades recordaron que cualquier actividad que anule la plena atención del conductor es una transgresión a la Ley de Tránsito que pone en riesgo la propiedad privada y la vida de terceros.

Peritajes y prevención en las rutas

La justicia ha iniciado una investigación bajo la carátula de «Homicidio Culposo en Siniestro Vial», realizando los peritajes mecánicos necesarios para descartar fallas técnicas en el rodado. No obstante, la principal hipótesis apunta al factor humano. Desde los organismos de control se enfatizó la necesidad de realizar paradas técnicas para alimentarse o hidratarse, evitando el consumo de bebidas calientes durante la marcha, ya que un movimiento inesperado puede resultar en la pérdida total del control operativo del vehículo.

Este trágico episodio sirve como una advertencia sobre la necesidad de mantener el orden y la disciplina en las rutas nacionales, especialmente durante los periodos de gran afluencia turística. El Estado reafirma su compromiso con la seguridad vial mediante controles constantes, pero subraya que la prevención definitiva reside en la conducta responsable de cada ciudadano. El cuerpo del fallecido será entregado a sus deudos tras las diligencias legales correspondientes, cerrando una jornada marcada por el luto en el inicio del éxodo vacacional.

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