Un hecho estremecedor sacudió a la comunidad de Resistencia durante las últimas horas, cuando una niña de apenas un año de vida ingresó a la guardia del Hospital Pediátrico con un cuadro crítico de intoxicación. Tras realizarle los estudios clínicos de rigor y los análisis toxicológicos de urgencia, los profesionales médicos confirmaron que la menor presentaba restos de clorhidrato de cocaína en su organismo, lo que motivó su inmediata internación en la unidad de cuidados intensivos.
Estado de salud de la menor y sospechas de negligencia
La pequeña llegó al nosocomio en brazos de su madre, quien manifestó que la niña había comenzado a presentar síntomas extraños y dificultades motrices de manera repentina. Ante la gravedad de los resultados de laboratorio, los médicos activaron de inmediato el protocolo de emergencia, notificando al personal policial de guardia y a las autoridades de protección de niñez. Actualmente, la menor se encuentra bajo monitoreo constante, con un pronóstico reservado pero estable, mientras el cuerpo médico trabaja para neutralizar los efectos de la sustancia en su sistema nervioso central.
El personal de salud del Hospital Pediátrico advirtió que la ingesta de este tipo de estupefacientes en lactantes y niños de corta edad puede derivar en consecuencias fatales o dejar secuelas neurológicas permanentes si no se interviene con celeridad. A raíz de la confirmación de la presencia de droga, se inició un abordaje interdisciplinario que incluye la participación de psicólogos y trabajadores sociales para determinar el contexto habitacional y familiar en el que se produjo el incidente.
Intervención judicial y del Órgano Técnico Administrativo
La fiscalía de instrucción en turno tomó cartas en el asunto, ordenando una investigación exhaustiva para establecer cómo la bebé tuvo acceso a la cocaína. Entre las primeras medidas, se dispuso el relevamiento del domicilio familiar y la toma de declaraciones al entorno cercano para dilucidar si se trató de una exposición accidental por negligencia o si la niña se encontraba en un ambiente donde el consumo de drogas es frecuente. No se descartan imputaciones penales contra los tutores legales por el presunto delito de abandono de persona o incumplimiento de los deberes de cuidado.
Asimismo, se dio intervención a la Línea 102 y a la Unidad de Protección Integral (UPI) para que se tomen medidas de resguardo preventivo respecto a la guarda de la menor una vez que reciba el alta hospitalaria. Las autoridades provinciales manifestaron su profunda preocupación ante este caso, que pone de relieve los peligros extremos a los que se ven expuestos los menores de edad en contextos de vulnerabilidad y contacto con sustancias ilícitas. La investigación penal continúa abierta mientras se esperan nuevos informes médicos y periciales.
