En el marco de su participación en la Cumbre del Mercosur celebrada en Brasil, el canciller argentino Pablo Quirno se refirió al estado de las negociaciones bilaterales con los Estados Unidos. El funcionario confirmó que el ambicioso acuerdo comercial y estratégico entre ambas naciones se encuentra prácticamente cerrado en sus términos técnicos, pero admitió que la firma definitiva ha sufrido una postergación debido a la intensa actividad oficial del presidente estadounidense.
Factores logísticos y optimismo oficial
Quirno explicó que la demora no responde a discrepancias sobre el contenido del pacto, sino estrictamente a una cuestión de coordinación de agendas. Según las palabras del ministro de Relaciones Exteriores, la administración de Donald Trump se encuentra abocada a una serie de compromisos internos y de política exterior que han dificultado fijar una fecha inmediata para la rúbrica del documento. No obstante, el canciller transmitió un mensaje de tranquilidad, asegurando que existe una voluntad política inquebrantable de ambas partes para concretar la alianza lo antes posible.
El acuerdo contempla una serie de beneficios mutuos, incluyendo la rebaja de aranceles para productos clave de la economía argentina, como el acero, el aluminio y la carne de res, además de fortalecer la cooperación en materia de seguridad económica y tecnológica. Desde el gobierno nacional, consideran que este paso es fundamental para consolidar la credibilidad internacional de la Argentina y atraer inversiones de capital que impulsen el crecimiento del sector privado bajo las nuevas normativas de desregulación.
Tratamiento legislativo y proyección para 2026
Un aspecto relevante mencionado por el canciller es que, una vez formalizada la firma, ciertos fragmentos del tratado deberán ser remitidos al Congreso de la Nación para su análisis y posterior ratificación. Esto incluye puntos sensibles vinculados a la propiedad intelectual y a compromisos internacionales de largo plazo que requieren el aval parlamentario. Quirno señaló que el oficialismo confía en que el impacto positivo del acuerdo facilitará su aprobación por parte de las distintas fuerzas políticas que buscan el desarrollo económico del país.
Por último, el funcionario destacó que este entendimiento posiciona a la Argentina en un lugar de privilegio dentro del mapa geopolítico actual, diferenciándose de otros bloques regionales que aún enfrentan dificultades para cerrar pactos similares con potencias mundiales. El próximo viaje del presidente Javier Milei a territorio estadounidense se produciría una vez que los detalles logísticos de la agenda de la Casa Blanca permitan el encuentro formal, marcando lo que el gobierno define como el inicio de una nueva era en la relación bilateral entre el Cono Sur y el norte del continente.
