La investigación por el escandaloso robo de estupefacientes durante un operativo de incineración ha dado un paso fundamental con la detención de siete efectivos de la Policía del Chaco. Los agentes, que prestaban servicio en áreas clave relacionadas con la custodia y el traslado de material secuestrado, quedaron bajo arresto tras una serie de allanamientos y peritajes que confirmaron su participación directa en la maniobra delictiva. El caso ha provocado un fuerte cimbronazo dentro de la estructura de la fuerza provincial debido a la cantidad de implicados y a la jerarquía de algunos de ellos.
Resultados de los allanamientos y detenciones
Los procedimientos se llevaron a cabo de manera simultánea en domicilios particulares y en oficinas de la fuerza, bajo las órdenes de la justicia competente. Durante las requisas, los investigadores lograron secuestrar elementos que vinculan a los siete detenidos con el faltante de droga detectado previo a la quema. Además de los arrestos, se incautaron teléfonos celulares, dispositivos de almacenamiento digital y dinero en efectivo, materiales que serán sometidos a un riguroso análisis para determinar si la droga sustraída ya había sido comercializada o si existía un plan para su distribución a corto plazo.
Los detenidos fueron trasladados a diferentes unidades de alojamiento para evitar el contacto entre ellos y asegurar que no entorpezcan el avance de la instrucción. Según fuentes cercanas a la investigación, las pruebas recolectadas hasta el momento son contundentes e incluyen filmaciones y testimonios de otros integrantes de la fuerza que advirtieron movimientos extraños durante el protocolo de destrucción de los narcóticos. La fiscalía interviniente ya prepara las audiencias de imputación por los delitos de malversación, incumplimiento de los deberes de funcionario público y tráfico de estupefacientes.
Gravedad institucional y medidas de fondo
La cúpula policial, en concordancia con lo expresado por el Ministerio de Seguridad, ratificó que todos los involucrados han sido separados de sus funciones y se les ha iniciado el proceso de exoneración. Este hecho es considerado uno de los casos de corrupción policial más graves de los últimos tiempos, ya que afecta directamente la lucha contra el narcotráfico y pone en duda la seguridad de la cadena de custodia de las evidencias judiciales. Se investiga además si este grupo de siete efectivos actuaba de forma aislada o si formaban parte de una red más amplia con ramificaciones en otras dependencias.
En las próximas horas, se espera que los detenidos presten declaración indagatoria. Mientras tanto, el gobierno provincial ha ordenado una auditoría exhaustiva sobre todos los depósitos de efectos secuestrados para verificar si existen otros faltantes de droga o elementos de valor. La sociedad chaqueña sigue con atención el desarrollo de esta causa, que busca limpiar las instituciones de aquellos elementos que utilizan su posición de poder para favorecer al crimen organizado en lugar de combatirlo.
