En el marco de la investigación por la millonaria denuncia de robo en el barrio La Liguria, uno de los asistentes directos del damnificado prestó declaración ante las autoridades judiciales. El caso, que ha tomado trascendencia nacional por el volumen de dinero y los bienes mencionados, continúa sumando testimonios que buscan esclarecer la veracidad de los hechos relatados por el denunciante, quien aseguró haber sido despojado de una suma cercana a los trescientos mil dólares estadounidenses.
Testimonio clave sobre los bienes
Durante su comparecencia, el asistente admitió tener conocimiento sobre los movimientos relacionados con la flota de vehículos de alta gama que forman parte del patrimonio investigado. Sin embargo, al ser consultado por los investigadores sobre la existencia y el presunto robo de la abultada cifra en moneda extranjera, el testigo manifestó desconocer por completo que ese dinero estuviera guardado en la propiedad al momento del incidente. Esta contradicción pone una cuota de duda sobre la mecánica del robo relatada inicialmente.
El declarante detalló la rutina diaria dentro de la vivienda y el manejo de las llaves y accesos, pero insistió en que nunca vio ni fue informado sobre la presencia de tal cantidad de efectivo. Los peritos judiciales analizan ahora si el dinero podría haber estado oculto en compartimentos secretos que el personal doméstico no conocía o si, por el contrario, la suma denunciada no se ajusta a la realidad de lo que ocurrió dentro de la finca de La Liguria.
Avances en las pericias y cámaras de seguridad
La fiscalía ha ordenado un entrecruzamiento de llamadas y el análisis de las cámaras de seguridad del barrio para verificar el ingreso y egreso de personas en la franja horaria señalada. El hecho de que un colaborador cercano desconozca la existencia del dinero ha llevado a la justicia a profundizar la investigación sobre el entorno del denunciante. No se descarta que en los próximos días se realicen nuevas inspecciones técnicas dentro de la propiedad para buscar rastros de violencia en cajas fuertes o mobiliario.
Por el momento, la causa se mantiene bajo estricto secreto de sumario en ciertos puntos clave para no entorpecer la recolección de pruebas. La discrepancia entre los bienes muebles confirmados y el faltante de efectivo es el eje central sobre el cual los investigadores intentan armar el rompecabezas. Se espera que otros empleados y allegados sean citados a declarar para contrastar sus versiones con la del asistente que abrió el debate sobre la veracidad del millonario botín.
