04/02/2026
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La situación de salud de Alberto Osuna, el dirigente social detenido en el marco de una causa por abigeato, ha tomado un giro crítico tras confirmarse una descompensación física en su lugar de detención. Osuna inició una huelga de hambre como medida de protesta ante su situación procesal, lo que ha generado un rápido deterioro de sus constantes vitales. A pesar de la intervención de los servicios médicos de emergencia, el detenido ha mantenido una postura intransigente respecto a su tratamiento.

Detalles del cuadro clínico y asistencia médica

Durante una de las rondas de control rutinarias, el personal policial advirtió que Osuna presentaba signos claros de debilidad, mareos y una notable baja en su presión arterial. Ante este escenario, se solicitó la presencia inmediata de profesionales de la salud para realizar un chequeo exhaustivo. Los médicos informaron que, si bien el cuadro amerita la administración de suero y medicación específica para estabilizarlo, el dirigente se negó rotundamente a recibir cualquier tipo de asistencia farmacológica o alimentaria.

Esta actitud ha puesto en alerta a las autoridades del servicio penitenciario y de la policía, ya que la huelga de hambre prolongada, sumada a las patologías previas que padece el detenido, incrementa el riesgo de un fallo multiorgánico o complicaciones cardíacas. Se ha labrado un acta formal con la presencia de peritos para dejar constancia de que la falta de tratamiento médico es una decisión deliberada del interno, quien exige celeridad en su causa y mejores condiciones de detención.

Medidas judiciales y seguimiento del caso

La fiscalía interviniente fue notificada de inmediato sobre el agravamiento del estado de Osuna. Ante la negativa a recibir medicación, la justicia analiza la posibilidad de ordenar un traslado a un centro sanitario de mayor complejidad bajo custodia estricta, priorizando el derecho a la vida por sobre la voluntad de protesta del detenido. Los abogados defensores del dirigente han manifestado que su cliente se siente un perseguido político y que mantendrá la medida de fuerza hasta obtener respuestas concretas.

El monitoreo de su salud ahora es constante, con controles cada pocas horas para evaluar sus niveles de glucemia y frecuencia cardíaca. Desde el ámbito judicial se enfatizó que los tiempos de la investigación por robo de ganado siguen su curso legal y que la medida de presión física no alterará el proceso de recolección de pruebas que lo vinculan con los allanamientos realizados días atrás. La situación continúa siendo de extrema tensión tanto en la dependencia policial como en el ámbito de los movimientos sociales que apoyan al dirigente.

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